Samantha Power confirmada para liderar USAID

La exembajadora priorizará programas para el fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos.

El Senado de Estados Unidos confirmó a Samantha Power, quien fue embajadora de Washington ante la ONU, como la nueva administradora de la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid).

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Power fue ratificada con 68 votos a favor y 26 en contra en la Cámara Alta, donde demócratas y republicanos están empatados con 50 escaños cada uno.

Power fue nominada por el presidente estadounidense, Joe Biden, el pasado 13 de enero.

«Gracias a todos por su apoyo en estos últimos meses. Estoy muy agradecida por este voto de confianza bipartidista del Senado y muy motivada por unirme al increíble equipo de Usaid para hacer grandes cosas. El trabajo de la Agencia en todo el mundo nunca ha sido tan vital», escribió la diplomática en su cuenta de Twitter.

Al anunciar su nominación, el equipo de Biden indicó que Power tendría como misión trabajar con los aliados de EE.UU. para enfrentar los mayores desafíos de estos tiempos, como la COVID-19, el cambio climático, la pobreza global y el retroceso democrático.

Power trabajó para la Administración del expresidente Barak Obama (2009-2017) como representante permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas y anteriormente formó parte del personal del Consejo de Seguridad Nacional, como asesora especial del mandatario y directora sénior de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos.

Prioridades

La agencia de ayuda y el Departamento de Estado han presupuestado unos 2000 millones de dólares en programas para fomentar la democracia, los derechos humanos y la gobernanza abierta en el extranjero en el año fiscal 2021, un tercio de la financiación de la ayuda humanitaria.

Es un área que se espera que Power amplíe. El primer proyecto de presupuesto del gobierno Biden, publicado el viernes, afirmaba que destinaría un “aumento significativo de recursos”, no especificado, a promover los derechos humanos y la democracia, al tiempo que frustraría la corrupción y el autoritarismo.

El plan de gastos también apoyará otra de las prioridades de Power: atacar la corrupción, la violencia y la pobreza en Centroamérica como medio para frenar el flujo de miles de migrantes que se dirigen a la frontera suroeste cada año. El gobierno Biden apuesta por una estrategia de 4000 millones de dólares hasta 2025 —incluyendo un tramo inicial de 861 millones de dólares propuesto este año— para ayudar a estabilizar la región.

En El Salvador, por ejemplo, los homicidios se redujeron en un 61 por ciento después de la aplicación de un plan de USAID para reducir la violencia de 2015 a 2017, dijo Power a los senadores, y los programas de la agencia en Honduras han dado resultados similares. Los programas no solo apoyaron a los fiscales locales, sino que también reunieron a funcionarios del gobierno, empresas y líderes de la iglesia y la comunidad para desviar a los jóvenes de las pandillas a través de la capacitación laboral, la tutoría y las actividades artísticas.

Perfil

De origen irlandés y licenciada en Artes por la Universidad de Yale, Power comenzó su carrera como corresponsal de guerra en Bosnia y, antes de su servicio en el Gobierno, fue directora ejecutiva y fundadora del Centro Carr para Políticas de Derechos Humanos en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

Es una académica, escritora y diplomática británica, nacionalizada estadounidense. Defensora de los derechos humanos y directora sénior del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos entre 2008 y 2013. Desempeñó el cargo de embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas entre 2013 y 2017, durante el gobierno de Barak Obama.12

Desarrolló diferentes campañas y acciones en favor de garantizar los derechos humanos, el reconocimiento de los derechos del colectivo LGBT, la libertad religiosa y tomó medidas para evitar el tráfico ilegal de personas.3

Fue una figura clave en el conflico de LIbia de 2011. Durante su labor como asesora presidencial se impusieron duras sanciones a Corea del Norte, intervino en la oposición de la intervención de Rusia en Ucrania y Siria e interfirió en las redes financieras del ISIS.34